jueves, 8 de octubre de 2015

Hola mundo

Buenos días mundo, poso los pies en el suelo frío de la habitación mientras me froto la cara con las manos. Odio a la alarma, sí, la odio.
Me quedo mirando la pared de ladrillos que hay tras la ventana, no hay mucha luz en la calle todavía, no deben ser más que las cuatro de la mañana, tengo que ir a hacer unos recados a otra ciudad que está bastante lejos, por lo que era necesario levantarse tan temprano.
Cuando comienzo a espabilar me quito las legañas de la cara con un poco de agua caliente y paso del espejo, mirarse tan temprano tendría que estar prohibido y penado por la ley.
Todas las mañanas tengo la misma rutina cama, baño, cocina y vestidor. Ahora toca la parte de la cocina en donde me prepararé un contundente café acompañado de bizcocho de chocolate mientras miro como la ciudad comienza a despertarse. Vivo en uno de esos barrios de una gran ciudad en donde los rascacielos son lo más característico, de pequeña vivía en una ciudad tirando a pequeña, tirando más a pueblo grande, así que vivir aquí me apasiona, el trafico por la mañanas, la gente llevando cosas de aquí para allá, gente que anda con prisa y que no para de hablar por teléfono, el ruido de las obras y sobre todo las grandes sombras que dejan esos enormes edificios de los que me rodeo día a día, cuando vuelvo a casa de mis padres lo echo de menos todo. La ciudad comienza a despertar, los dueños de la panadería de Bread & Breakfast ya están abriendo para comenzar con sus masas y dar algún que otro desayuno a los trabajadores más madrugadores, no puedo evitar sonreír cuando veo que la calle esta llena de vida.
Se me está yendo la hora de las manos y como siga así haberse levantado tan temprano no iba a servirme de nada, corro al vestidor y como todos los días la famosa pregunta ¿Y qué me pongo yo ahora? ¿Vaquero o leggins? ¿Vestido? ¿O es demasiado temprano para ir de vestido por la vida?
- Genial... Amo estas pequeñas dudas mañaneras. - Pero como siempre la respuesta es la misma- ¡Unos vaqueros bien ajustados son los mejores amigos de una mujer! - Sonrío, nunca me olvidaré de esa frase, es mi mejor consejo (respecto a moda) que le doy a mis amigas.
Sin duda me encanta mi pecho así que busco la mínima escusa para lucir, pero sin pasarse. Me hago una imagen mental de todo el conjunto y de como me va a quedar más o menos, blusa blanca con un escote en "V" algo más abajo de lo normal, y como es obvio eso va todo sin sujetador, iba a ponerme una botas largas pero viendo el tiempo que hace unas francesitas negras iran perfectas, y como chaqueta una americana blanca con rayas moradas que le copie a la actriz que hace de Serena en Gossip Girl. Pasada rápida por el baño y al garage a por el coche, ese coche que tanto esfuerzo me ha costado conseguir, demasiados cafés tuve que llevar como becaria. Tenía hasta apodo, todo el mundo lo conocía como "El pequeño Willy" el nombre le venía al pelo, o más bien al capó.

Esa sensación

Como odio esa sensación de estar esperando a que una persona decida hablarme, y no me malinterpretéis, me refiere a que ESA persona te hable, sobre todo ahora, ahora que todo se acabó estoy esperando a que me hable porque hay una conversación pendiente, aún quedan demasiadas palabras por decir y tanto por aclarar...
Y aquí estoy esperando mientras me hace el vacío, mientras cree que es más fácil evitar que arriesgar. No se si os hacéis a la idea de como sienta leer su nombre en la pantalla, que te hable en clase de tonterías o simplemente fantasear con que te habla.
Solo se que no quiero volver a pasarme días con las mariposas en el estómago, que tan pronto se alegran, como se enfadan o entristecen.

miércoles, 7 de octubre de 2015

¿Qué quiere decir siempre?

A veces cuando decimos que algo es para siempre... A qué nos estamos refiriendo.
Quizá al sentido literal de que algo durará para siempre, incluso más allá de nuestra vida humana, o lo decimos en el sentido de que siempre permanecerá conmigo, dentro de mi.

sábado, 3 de octubre de 2015

Volvemos a vernos las caras

Que raro se me hace volver a estar por aquí, y que rutinario... solo vengo a escribir otro capítulo de mi vida, que sin quererlo a cambiado en cinco minutos.

He pasado de ser la chica envidiada por todo el mundo a la que se auto compadece de si misma. La de la sonrisa idiota a la de los ojos hincados... Supongo que no estaba preparada para este cambio radical en cinco minutos, supongo que siempre supe que habría un final, pero que no sería hasta dentro de un tiempo, supongo que todavía no soy capaz de mentalizarme para asumir que se acabaron los deberes con ayuda, las tardes mirando el uno para el otro, las siestas con alegre despertar, los yupi, los momentos felices, de enfado, los de nervios... No puedo evitar preguntarme quién me ayudará ahora con alemán, inglés, problemas de economía o quién se girará después de terminar su examen para mandarme ánimos aéreos. Quién resolverá mis estúpidas dudas, y a quién le enviaré un mensaje de buenas noches, o más bien a quién no se lo enviaré porque me he quedado dormida como una marmota. Con quién visitaré Madrid, Faunia (aunque eso era más un trabajo) y el resto del mundo.
Ahora soy yo sola la que paseará por San Lorenzo recordando por qué es especial, ahora seré yo sola la que termine las cajetillas, y seré yo la que se comprará para si misma pipas, nubes, chuches y pulseritas porque ya no tiene con quien compartirlas.
Me alegro de haber dejado una parte de nuestro amor a cada sitio en que fuimos, ya sea el Parque San Francisco, la playa de San Lorenzo, tu casa, mi casa, al autobús que nos llevó a Madrid, al avión que nos dejó en Palermo, al ferry que nos llevo a Favignana, a las bicis que nos hicieron morir de calor y cansancio solo por comprar tabaco, y todos los anteriores medios transporte a la inversa. Ahora seré yo sola la que se meta con los madrileños y asturianos, seré yo sola la que suba a clase, la que no se sentará a tu lado, la que no te dará un boli de color solo por llamar tu atención,seré yo sola la que pase las malas rachas de médicos, quién no tendrá a quién aburrir con mis lecciones de equitación. La que no se volverá a sentar contigo en el sofá a reir, fumar, llorar... la que no se volverá a acurrucar a tu lado, y la ya no tendrá tu brazo izquierdo para rodearse.
Ya no haremos más guerras de narices, cosquillas o carreras. Ya no nos diremos te quiero, ya no haremos lo que solíamos hacer. Nunca volveremos a compartir una coca-cola.

PD: por si algún día te acuerdas de entrar, piensa durante un rato en los momentos vividos, mira los dibujos, las  fotos, los regalos, si se te escapa una sonrisa, si los echas de menos, si te pones nostálgico o si quieres verme, podremos confirmar que sí te enamoraste, y que aunque  las dudas te mareasen nunca dejaste de estar, por lo menos hasta el 02/10/2015
Feliz no 18
Te quiero
BU&bu

domingo, 29 de marzo de 2015

Solo pienso en ti juntos de la manos se nos ve por el jardín

Querido amor:
Siento haber sido egoísta, no haber estado cuando me necesitaste, perderte por tonterías...
Aún así quiero que sepas que a pesar de no haberte demostrado que te valoraba lo hacía, cada día me levantaba dando las gracias a Dios por esta bendición que me ha dado, me moría por darte los buenos días y recibir ese mensaje de buenos días no llegues tarde.
Cuando me cogias en cuello y yo decía yuhuuu, y cuando me bajabas me abrazabas y me decías mi princesa. No se... Todos esos momentos no se pueden tirar por la borda, así que voy a luchar por recuperar esos momentos.

martes, 23 de septiembre de 2014

De mi para ti

probablemente más de una vez haya pensado que el primer amor es el verdadero, ahora mismo estoy totalmente convencida de que no es así, el amor verdadero es aquel que lo da todo y más por ti, aquel al que no ves final.
El amor verdadero viene encarnado con la forma de un hombre moreno con los ojos de color verde que aparte de buen físico, posee una personalidad preciosa.
A veces me cuesta creerme que realmente está aquí, a mi lado, y que no se va a ir.
Es bonito recordar todo lo que hemos vivido juntos, y todo lo que aun nos queda. Desde los  recuerdos más "simples" a los más "complejos" han sido especiales, los días de playa, las noches de cenas, las de fiestas...

miércoles, 22 de enero de 2014

I miss my childhood

¿Sabéis ese momento en el que necesitas escribir algo para desahogar y no puedes? NADA de lo que escribes te parece que está suficientemente bien, y le das a la tecla de "retroceso" como cincuenta veces. Bien, tal vez simplemente necesite escribir como me siento, sacarlo todo fuera en algún lugar de la red para poder quedarme tranquila.
Es realmente extraño que para sentirme bien y tranquila tenga que contarle a unos cuantos extraños mi vida, bueno, mejor dicho tenga la necesidad de escribirlo en internet y si tengo buena suerte, tal vez, alguien me lea y le guste... O lo odie. No se...


¿No echáis de menos correr detrás de una pelota y qué vuestra única preocupación sea ver quien se columpia más alto o quién dirá "por mi y por todos mis compañeros"?
Yo sí, lo echo mucho de menos, siento que me hace falta volver a esa época de mi vida donde mancharse no era ningún problema, donde las historias de amor eran entre Barbie y Ken (en mi caso Blancanieves y Action Man) y siempre había un final feliz, donde por lo único que tenía que preocuparme era de hacer los deberes los viernes para poder ir al parque y leerme el libro de cuarenta páginas que la profesora nos mandaba para los fines de semana. Eso sí era vida, estoy totalmente convencida de ello. 
Ahora sin embargo tengo que preocuparme de cosas que cuando era pequeña veía como tonterías, por qué me iba a preocupar de si mi ropa conjuntaba tanto en color como en estilo, o del pelo, por qué tenía que pensar como llevar el pelo a clase, a una boda... Una coleta con un lazo y perfecta. 
¿Por qué iba a preocuparme por mi primer beso? Los chicos eran esos seres de otro planeta que olían raro y jugaban al fútbol todo el día. ¿Por qué preocuparse por parecer toda una señorita a su lado? 
Echo de menos ser esa persona inocente que creía que los peluches se ponían celosos si le dabas más mimos a uno que a otro. Y creo que lo que más echo de menos de ser pequeña es a mi padre, ese pilar de mi vida que poco a poco se ha ido alejando, echo de menos salir corriendo al recibidor y gritarle sin preocuparme de la hora "hola papáaaaaaaaaaaaaa" y tirarme a sus brazos para que me abrazara fuerte y me dijera "hola cariño" echo de menos estar viendo la tele y que de repente me atacase con costillas hasta conseguir tirarme del sofá al suelo. 
Si pudiera pedir un deseo, sería volver a ser pequeña por un día, para poder ir al parque a ensuciarme, para jugar con todas las muñecas posibles, para reírme por cualquier cosa y para volver a oír ese "hola cariño" acompañado de un abrazo.