sábado, 3 de octubre de 2015

Volvemos a vernos las caras

Que raro se me hace volver a estar por aquí, y que rutinario... solo vengo a escribir otro capítulo de mi vida, que sin quererlo a cambiado en cinco minutos.

He pasado de ser la chica envidiada por todo el mundo a la que se auto compadece de si misma. La de la sonrisa idiota a la de los ojos hincados... Supongo que no estaba preparada para este cambio radical en cinco minutos, supongo que siempre supe que habría un final, pero que no sería hasta dentro de un tiempo, supongo que todavía no soy capaz de mentalizarme para asumir que se acabaron los deberes con ayuda, las tardes mirando el uno para el otro, las siestas con alegre despertar, los yupi, los momentos felices, de enfado, los de nervios... No puedo evitar preguntarme quién me ayudará ahora con alemán, inglés, problemas de economía o quién se girará después de terminar su examen para mandarme ánimos aéreos. Quién resolverá mis estúpidas dudas, y a quién le enviaré un mensaje de buenas noches, o más bien a quién no se lo enviaré porque me he quedado dormida como una marmota. Con quién visitaré Madrid, Faunia (aunque eso era más un trabajo) y el resto del mundo.
Ahora soy yo sola la que paseará por San Lorenzo recordando por qué es especial, ahora seré yo sola la que termine las cajetillas, y seré yo la que se comprará para si misma pipas, nubes, chuches y pulseritas porque ya no tiene con quien compartirlas.
Me alegro de haber dejado una parte de nuestro amor a cada sitio en que fuimos, ya sea el Parque San Francisco, la playa de San Lorenzo, tu casa, mi casa, al autobús que nos llevó a Madrid, al avión que nos dejó en Palermo, al ferry que nos llevo a Favignana, a las bicis que nos hicieron morir de calor y cansancio solo por comprar tabaco, y todos los anteriores medios transporte a la inversa. Ahora seré yo sola la que se meta con los madrileños y asturianos, seré yo sola la que suba a clase, la que no se sentará a tu lado, la que no te dará un boli de color solo por llamar tu atención,seré yo sola la que pase las malas rachas de médicos, quién no tendrá a quién aburrir con mis lecciones de equitación. La que no se volverá a sentar contigo en el sofá a reir, fumar, llorar... la que no se volverá a acurrucar a tu lado, y la ya no tendrá tu brazo izquierdo para rodearse.
Ya no haremos más guerras de narices, cosquillas o carreras. Ya no nos diremos te quiero, ya no haremos lo que solíamos hacer. Nunca volveremos a compartir una coca-cola.

PD: por si algún día te acuerdas de entrar, piensa durante un rato en los momentos vividos, mira los dibujos, las  fotos, los regalos, si se te escapa una sonrisa, si los echas de menos, si te pones nostálgico o si quieres verme, podremos confirmar que sí te enamoraste, y que aunque  las dudas te mareasen nunca dejaste de estar, por lo menos hasta el 02/10/2015
Feliz no 18
Te quiero
BU&bu

domingo, 29 de marzo de 2015

Solo pienso en ti juntos de la manos se nos ve por el jardín

Querido amor:
Siento haber sido egoísta, no haber estado cuando me necesitaste, perderte por tonterías...
Aún así quiero que sepas que a pesar de no haberte demostrado que te valoraba lo hacía, cada día me levantaba dando las gracias a Dios por esta bendición que me ha dado, me moría por darte los buenos días y recibir ese mensaje de buenos días no llegues tarde.
Cuando me cogias en cuello y yo decía yuhuuu, y cuando me bajabas me abrazabas y me decías mi princesa. No se... Todos esos momentos no se pueden tirar por la borda, así que voy a luchar por recuperar esos momentos.

martes, 23 de septiembre de 2014

De mi para ti

probablemente más de una vez haya pensado que el primer amor es el verdadero, ahora mismo estoy totalmente convencida de que no es así, el amor verdadero es aquel que lo da todo y más por ti, aquel al que no ves final.
El amor verdadero viene encarnado con la forma de un hombre moreno con los ojos de color verde que aparte de buen físico, posee una personalidad preciosa.
A veces me cuesta creerme que realmente está aquí, a mi lado, y que no se va a ir.
Es bonito recordar todo lo que hemos vivido juntos, y todo lo que aun nos queda. Desde los  recuerdos más "simples" a los más "complejos" han sido especiales, los días de playa, las noches de cenas, las de fiestas...

miércoles, 22 de enero de 2014

I miss my childhood

¿Sabéis ese momento en el que necesitas escribir algo para desahogar y no puedes? NADA de lo que escribes te parece que está suficientemente bien, y le das a la tecla de "retroceso" como cincuenta veces. Bien, tal vez simplemente necesite escribir como me siento, sacarlo todo fuera en algún lugar de la red para poder quedarme tranquila.
Es realmente extraño que para sentirme bien y tranquila tenga que contarle a unos cuantos extraños mi vida, bueno, mejor dicho tenga la necesidad de escribirlo en internet y si tengo buena suerte, tal vez, alguien me lea y le guste... O lo odie. No se...


¿No echáis de menos correr detrás de una pelota y qué vuestra única preocupación sea ver quien se columpia más alto o quién dirá "por mi y por todos mis compañeros"?
Yo sí, lo echo mucho de menos, siento que me hace falta volver a esa época de mi vida donde mancharse no era ningún problema, donde las historias de amor eran entre Barbie y Ken (en mi caso Blancanieves y Action Man) y siempre había un final feliz, donde por lo único que tenía que preocuparme era de hacer los deberes los viernes para poder ir al parque y leerme el libro de cuarenta páginas que la profesora nos mandaba para los fines de semana. Eso sí era vida, estoy totalmente convencida de ello. 
Ahora sin embargo tengo que preocuparme de cosas que cuando era pequeña veía como tonterías, por qué me iba a preocupar de si mi ropa conjuntaba tanto en color como en estilo, o del pelo, por qué tenía que pensar como llevar el pelo a clase, a una boda... Una coleta con un lazo y perfecta. 
¿Por qué iba a preocuparme por mi primer beso? Los chicos eran esos seres de otro planeta que olían raro y jugaban al fútbol todo el día. ¿Por qué preocuparse por parecer toda una señorita a su lado? 
Echo de menos ser esa persona inocente que creía que los peluches se ponían celosos si le dabas más mimos a uno que a otro. Y creo que lo que más echo de menos de ser pequeña es a mi padre, ese pilar de mi vida que poco a poco se ha ido alejando, echo de menos salir corriendo al recibidor y gritarle sin preocuparme de la hora "hola papáaaaaaaaaaaaaa" y tirarme a sus brazos para que me abrazara fuerte y me dijera "hola cariño" echo de menos estar viendo la tele y que de repente me atacase con costillas hasta conseguir tirarme del sofá al suelo. 
Si pudiera pedir un deseo, sería volver a ser pequeña por un día, para poder ir al parque a ensuciarme, para jugar con todas las muñecas posibles, para reírme por cualquier cosa y para volver a oír ese "hola cariño" acompañado de un abrazo. 

martes, 24 de diciembre de 2013

De cero

Me replanteo si pasar página y escribir nuestra historia de nuevo o si directamente cambio de libro y definitivamente termino con la historia. Suelen decir que segundas partes nunca fueron buenas, pero para mi las segundas partes han sido las mejores, fijaros en las películas muchas de ellas en su segunda parte mejoraron ¿Y los libros? Terminas el primero y ya estás en la tienda con el otro ejemplar en la mano porque te ha enganchado y quieres más. Opino que realmente no es una segunda parte, si no una segunda oportunidad, todos nos merecemos una, y si sabemos aprovecharla saldrá bien. 
Me gusta mucho pensar en las películas en donde dos ex se encuentran después de años y años, y se enamoran de nuevo, el chico era el mítico machito que se iba con todas y ella era la chica tonta enamorada que nunca superó la relación. Se encuentran y ella está prometida, él sin embargo soltero porque nunca consiguió encontrar a alguien mejor que ella, lo bonito es el final, cuando ella hace caso a sus sentimientos y decide ser feliz, porque a veces con la única persona que eres feliz es la que te ha echo daño y ha tardado tiempo en darse cuenta. 
Luego regreso a la vida real y asumo que eso solo pasa en las pelis, hasta que una noche volviste...

lunes, 23 de diciembre de 2013

Tu eres mio y yo tuya

Ven a buscarme una noche y llévame a un lugar que no olvide en mi vida, hazme sentir única, vuelve a hacerme sonreír como acostumbradas a hacerlo.
Joder chico parece que no te das cuenta que te echo de menos. Te quiero tanto.

martes, 26 de noviembre de 2013

¿Si nos quedamos un minuto más?

Aquel momento era como la última nota de una canción, como el final del cucurucho de helado, como todo aquello que te encanta empezar pero no quieres que se termine. Pero allí nos encontrábamos sentados en la sala de espera de la estación de tren, mirándonos como si de un desconocido se tratase, mi cara reflejaba el miedo y el nerviosismo que corrían libremente por mi cuerpo y en la tuya no podía ver nada, siempre habías sido así de seco, era tan difícil saber qué te rondaba por la cabeza o cuáles eran tus preocupaciones... 
Se oye el sonido que producen las ruedas rodando por las vías debajo de un tren que parte lejos, supongo que ya de antemano tenía asumido que iba a pasar y qué mejor sitio que una estación para terminar con este viaje, para separarnos, hacer un transbordo y empezar una nueva vida sin ti. Y así fue, nos levantamos con destinos diferentes y nos dijimos un último adiós con un sabor muy amargo y justo en ese momento me giro valientemente.
- ¿Y si nos quedamos un minuto más? - un último minuto en tu compañía después de tanto vivido, después de tanto amor un último minuto era lo menos que podíamos hacer el uno por el otro. Volvimos a sentarnos en el mismo banco, justo en el mismo sitio, callados, sin nada que decir por el miedo y el orgullo que paralizaba nuestro cuerpo. Y así fue que terminó el minuto y tuvimos que decirnos adiós. 




                                                                                             "Yo aún te echo de menos"